
Manejo del melasma y las manchas hormonales, con un plan sostenido en el tiempo.
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El melasma —lo que muchas pacientes llaman "paño"— son manchas de pigmento que aparecen sobre todo en mejillas, frente y labio superior. Se activa por una combinación de factores hormonales, sol y calor, y esa es la razón por la que es distinto de una mancha solar corriente: no basta con retirar el pigmento, hay que controlar lo que lo produce.
Trabajamos con Discovery PICO para fragmentar el pigmento y con MT-One cuando hay un componente vascular asociado —enrojecimiento y vasos que alimentan la mancha—. La combinación se define en la valoración según lo que muestre tu piel.
Queremos ser claros desde el principio: el melasma requiere manejo sostenido. El resultado no se juzga por una sola sesión, y la constancia en la fotoprotección suele pesar tanto como el procedimiento en consulta.
El pigmento y el componente vascular responden a equipos distintos. Combinarlos permite tratar las dos caras del melasma en lugar de solo la visible.
En melasma, la energía excesiva empeora el cuadro. Se trabaja con parámetros conservadores y reevaluación en cada sesión, evitando el sobretratamiento.
No solo el sol: la luz visible y el calor influyen en la recaída. Tu plan incluye qué hacer entre sesiones, no solo lo que ocurre en el consultorio.
Aparecido o agravado durante el embarazo o con anticonceptivos. Es el caso más frecuente y el que más se beneficia de un plan sostenido en el tiempo.
Manchas que ya intentaste tratar con cremas o peelings sin resultado duradero. Revisamos qué se hizo antes: cambia el punto de partida.
Si estás embarazada, lactando o en tratamiento dermatológico activo, lo valoramos antes de proponerte cualquier plan.
Definimos qué tipo de melasma tienes, si hay componente vascular y qué tratamientos previos has usado. Tomamos fotografías de referencia.
Limpiamos la zona y retiramos maquillaje. Si el protocolo lo requiere, aplicamos anestesia tópica.
Entre 20 y 40 minutos con parámetros conservadores. En melasma se busca no sobretratar: menos energía y más constancia da mejor resultado.
Sales con la pauta de fotoprotección y cuidado por escrito. Esa parte pesa tanto como la sesión, y por eso la revisamos contigo antes de que te vayas.
Lo que la mayoría quiere saber antes de reservar la primera sesión.
Lo habitual es un enrojecimiento leve y transitorio durante unas horas. En los protocolos suaves puede no haber costras en absoluto.
Si se trataron puntos pigmentados de forma focal, esos puntos pueden verse más oscuros unos días antes de empezar a aclarar. Es la evolución esperada, no un empeoramiento.

El melasma es una condición que se controla, no que se elimina de una vez. Un plan bien llevado reduce visiblemente la mancha y espacia las recaídas, pero no existe un tratamiento que garantice que no vuelva.
Preferimos decírtelo antes de que pagues la primera sesión. Quien te prometa borrarlo definitivamente en una sesión te está vendiendo algo que la evidencia no sostiene.
Se controla. Un plan bien llevado reduce mucho la mancha y espacia las recaídas, pero el melasma tiene un componente hormonal y de sol que sigue ahí. Cualquiera que te prometa eliminarlo definitivamente en una sesión te está prometiendo algo que no puede sostener.
Depende de la profundidad del pigmento, del tiempo que lleve y de si hay componente vascular. En la valoración te damos una estimación para tu caso y la ajustamos según cómo responda tu piel sesión a sesión.
Lo valoramos antes. El melasma del embarazo a veces mejora solo después del parto, y hay protocolos que preferimos posponer. Coméntanoslo en la valoración: cambia por completo el plan que te propondríamos.
No necesariamente, pero sí hay que coordinarlas. Se suspenden unos días alrededor de la sesión y se reinician cuando la piel no tenga ardor ni sensibilidad, siempre según lo que te indique tu médica.
Porque en melasma la fotoprotección no es un complemento, es parte del tratamiento. El sol, la luz visible y el calor reactivan el pigmento. Sin constancia ahí, el trabajo de las sesiones se pierde.
Estas respuestas son orientativas. Sigue siempre las indicaciones personalizadas de tu médica: si recibiste una fórmula o un esquema diferente, ese plan tiene prioridad.
Revisamos qué tipo de melasma tienes y armamos un plan realista, con lo que pasa en consulta y lo que hay que hacer entre sesiones.
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