
Cicatrices de mamoplastia, lipectomía, blefaroplastia y otras cirugías.
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Una cirugía bien hecha puede dejar igualmente una cicatriz que se ve: más gruesa, más roja o de un color distinto al de la piel de alrededor. No es un fallo del cirujano, es cómo cicatrizó tu piel.
El láser CO₂ fraccionado trabaja sobre esa cicatriz creando microcolumnas que reorganizan el colágeno depositado de forma desordenada. El objetivo es que la cicatriz se aplane, se aclare y se integre mejor con la piel de alrededor.
Es el punto donde se cruzan las dos mitades de nuestro equipo: el Dr. Santiago Ruiz, cirujano plástico, y el manejo láser de la unidad. Tratamos cicatrices de mamoplastia, lipectomía, blefaroplastia y otras intervenciones.
Actúa sobre el colágeno depositado en exceso, que es lo que hace que la cicatriz se note al tacto y a la vista.
Cuando la cicatriz quedó más oscura o más roja que la piel de alrededor, el objetivo es que iguale mejor con el tono vecino.
Tener cirujano plástico en el equipo cambia la valoración: sabemos cuándo una cicatriz se beneficia del láser y cuándo conviene esperar o revisar quirúrgicamente.
Mamoplastia, liposucción, lipectomía o blefaroplastia. Es el motivo de consulta más frecuente en esta línea.
Cesárea, apendicectomía o cualquier intervención previa cuya cicatriz te moleste por relieve o color.
Si tienes tendencia a queloides o la cicatriz es muy reciente, hay que valorar el momento adecuado antes de tratarla.
Revisamos el tipo de cicatriz, cuánto tiempo lleva y si es el momento adecuado para tratarla. Tomamos fotografías de referencia.
Limpieza de la zona y anestesia tópica, que necesita tiempo para hacer efecto antes de empezar.
Entre 20 y 40 minutos según el tamaño de la cicatriz. Tu médica ajusta la profundidad según el grosor del tejido cicatricial.
Sales con la crema reparadora y la pauta por escrito. Si usas gel o lámina de silicona, te indicamos cuándo retomarla.
Lo que la mayoría quiere saber antes de reservar la primera sesión.
Enrojecimiento, calor e inflamación leve a moderada durante 24 a 72 horas. Entre el día 3 y el 7, la zona toma un aspecto bronceado con microcostras finas que se desprenden solas.
Evita durante esos primeros días el roce fuerte, la ropa muy ajustada y los masajes sobre la zona.

Es lo que más desconcierta: la cicatriz puede verse más roja antes de empezar a mejorar. Forma parte del proceso de remodelación, no de un empeoramiento.
El resultado es progresivo y se valora en semanas a meses, no en días. Por eso tomamos fotografías: comparar es la única forma justa de medir el avance.
Depende del tipo de cicatriz y de cómo vaya cicatrizando. Tratar demasiado pronto puede interferir con el proceso natural. En la valoración definimos si es el momento adecuado o conviene esperar: contar con cirujano plástico en el equipo ayuda mucho en esa decisión.
No. Una cicatriz es tejido permanente y ningún tratamiento la elimina. Lo que buscamos es que se aplane, se aclare y se integre mejor con la piel de alrededor, de modo que se note bastante menos.
Normalmente varias, espaciadas para dar tiempo al colágeno a remodelar entre una y otra. El número depende del grosor, el color y la antigüedad de la cicatriz.
Es progresivo y se valora en semanas a meses. La cicatriz puede verse más roja las primeras semanas antes de empezar a mejorar, así que comparamos fotografías en lugar de juzgar por impresión.
Sí, pero se reinicia solo cuando la piel esté completamente cerrada y sin irritación. Tu médica te dirá el momento exacto según tu recuperación.
Estas respuestas son orientativas. Sigue siempre las indicaciones personalizadas de tu médica: si recibiste una fórmula o un esquema diferente, ese plan tiene prioridad.
Revisamos tu cicatriz, definimos si es el momento adecuado para tratarla y cuántas sesiones estimamos.
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